Fedora es una familia de distribuciones de GNU/Linux que ofrece muchas variantes: ediciones de servidor y de escritorio clásicas con KDE y con Gnome, ediciones atómicas, spins que ofrecen entornos de escritorio alternativos por defecto como COSMIC, y labs, diseñadas para usos específicos. Esta variedad se debe, en gran medida, a la cantidad de entornos de escritorio existentes.

Opciones

Hay varias formas para probar distintos entornos de escritorio sin tener que reinstalar completamente el sistema:

  1. Usar una máquina virtual. Esta opción permite probar un entorno de escritorio sin compromisos, pero trabajar a diario y llevar todas nuestras tareas y datos a una máquina virtual requiere disciplina y consume mucho almacenamiento.
  2. Usar un sistema en un medio de almacenamiento externo. Igual que la opción anterior, pero con peor rendimiento. Si usamos una de las imágenes disponibles (“live”), por defecto no podremos guardar nuestro trabajo.
  3. Instalar varios entornos de escritorio al mismo tiempo y escoger cuál usar en cada momento. En este caso estaríamos usando nuestro ordenador y nuestras aplicaciones, sin barrera alguna. La desventaja de esta opción es que tendriamos un duplicado de aplicaciones como los ajustes del sistema, el explorador de archivos, gestión de sonido, redes y dispositivos USB,… lo cual es poco práctico.
  4. Cambiar el entorno de escritorio de tu instalación. Igual que en el caso anterior, pero sin duplicados. La desventaja es que no tenemos una forma rápida de volver al entorno de escritorio anterior de forma puntual: es todo o nada.

Preparación

  • Este artículo se centra en las ediciones clásicas de Fedora y ha sido escrito para Fedora 44. Si estás usando Fedora Silverblue, Kinoite, o cualquier otra edición atómica, este artículo no te va a servir.
  • Para simplificar el texto, el articulo detalla el proceso para reemplazar Gnome por KDE Plasma. En cualquier caso, hacer otro cambio cualquiera sigue fundamentalmente el mismo proceso.
  • Como preparación, algo que hago personalmente antes de empezar es repasar qué aplicaciones de mi entorno de escritorio quiero conservar y, dentro de lo posible, instalarlas usando alguno de los formatos de paquete autocontenidos como Flatpak, AppImage, o Snap.1 Más acerca de este tema al final del artículo.
  • Cambiar el entorno de escritorio es un cambio muy profundo. Por más métodos probados y más o menos soportados que existan, algo puede fallar. Sigue este articulo bajo tu responsabilidad y después de haber hecho una copia de seguridad de tus datos o, mejor, de tu sistema completo.

Desactivar el gestor de pantalla temporalmente

El primer paso del proceso es cerrar todas las sesiones de usuario que estén usando el entorno de escritorio e iniciar sesión en un terminal de texto, cualquiera de las que podemos encontrar pulsando CTRL+ALT y una de las teclas de función (F3 suele funcionar). El usuario en cuestión debe ser administrador, es decir, capaz de ejecutar sudo.

Una vez iniciada la sesión es conveniente desactivar el gestor de pantalla2 para evitar problemas durante el proceso. En el caso de Fedora, esto se hace deteniendo el servicio llamado display-manager, que es un alias3 que nos abstrae de cualquiera que fuese el gestor de pantalla concreto (gdm –GNOME Display Manager–, lightdm –Light Display Manager–, plasmalogin,…):

$ sudo systemctl stop display-manager

Escoger e instalar el nuevo entorno de escritorio

Una vez detenido el gestor de pantalla, buscamos el entorno de escritorio que queramos en los repositorios oficiales de paquetes 4:

$ sudo dnf environment list --available *desktop*
Updating and loading repositories:
  ...
  ...
Repositories loaded.
ID                            Name                           Installed
kde-desktop-environment       KDE Plasma Workspaces                 no
xfce-desktop-environment      Xfce Desktop                          no
phosh-desktop-environment     Phosh Desktop                         no
lxde-desktop-environment      LXDE Desktop                          no
lxqt-desktop-environment      LXQt Desktop                          no
cinnamon-desktop-environment  Cinnamon Desktop                      no
mate-desktop-environment      MATE Desktop                          no
sugar-desktop-environment     Sugar Desktop Environment             no
budgie-desktop-environment    Budgie Desktop                        no
cosmic-desktop-environment    COSMIC Desktop                        no
basic-desktop-environment     Basic Desktop                         no
i3-desktop-environment        i3 desktop                            no
miraclewm-desktop-environment Miracle WM Desktop Environment        no
sway-desktop-environment      Sway Desktop                          no

Para instalar KDE Plasma, usamos el valor de la columna ID precedido del simbolo @ como argumento para dnf install:

sudo dnf install @kde-desktop-environment

Opcional: cambiar el gestor de pantalla

A continuación, podemos cambiar el gestor de pantalla Gnome Display Manager por el propio del entorno que estemos instalando; en el caso de KDE, plasmalogin:

sudo systemctl disable gdm.service
sudo systemctl enable plasmalogin.service

Al hacer esto, Fedora restaura automáticamente el alias display-manager, y el entorno gráfico se reactiva.5

Una vez hecho esto, tendremos los dos entornos instalados y podremos seleccionar uno u otro en la pantalla de inicio de sesión. Si esto es lo que quieres, puedes parar aquí, e incluso te puedes saltar el paso anterior: puedes iniciar sesión en KDE Plasma desde Gnome Display Manager.

Opcional: desinstalar el entorno de escritorio anterior

Si lo que quieres es sustituir un entorno por otro, el paso siguiente es desinstalar Gnome. Si no lo has hecho, cambia Gnome Display Manager por Plasma Login como se ha explicado arriba.

Cambiar la identidad de la distribución

En este punto es crucial es cambiar la identidad de la distribución a la correspondiente al nuevo entorno de escritorio. La identidad de la distribución, o release identity, es algo que vi por primera vez con Fedora y explica muchas cosas. Consiste en que cada edición de Fedora ofrece y protege un entorno de escritorio principal y por defecto; por ejemplo, Fedora Workstation proporciona y protege Gnome, y Fedora KDE Desktop Edition ofrece y protege KDE Plasma. En cada caso, la distribución protege los paquetes de su entorno de escritorio predeterminado para que el usuario no pueda desinstalarlos (ningún usuario con sudo, ni root), o que no sean desinstalados por un error humano o técnico en la gestión de dependencias de algunos paquetes. Esto quiere decir que si tienes instalada Fedora Workstation, la identidad de la distribución te va a impedir desinstalar los paquetes esenciales de Gnome; si tienes Fedora KDE Desktop Edition, esa identidad te va a impedir desinstalar ciertos paquetes de KDE Plasma, y así sucesivamente. Por si te estás preguntando cómo tener un equipo sin entorno gráfico en absoluto, existen identidades de Fedora sin entorno gráfico, como Fedora Server.

Entonces, si queremos pasar de Gnome a KDE Plasma partiendo de una instalación de Fedora Workstation, hay que convertirla en una instalación de Fedora KDE Desktop Edition:

sudo dnf swap fedora-release-identity-workstation fedora-release-identity-kde-desktop

Eliminar el grupo y paquetes aditionales

Una vez la identidad se ha cambiado, los paquetes de Gnome no están protegidos y ya se puede desinstalar:

sudo dnf remove @gnome-desktop
sudo dnf remove gnome-\*

Estas dos sentencias desinstalan el grupo de Gnome Desktop, que contiene los paquetes por defecto, y cualquier otro paquete específico de Gnome que hayamos podido instalar después.

Con ésto ya estaría todo hecho y podríamos empezar a configurar y a trabajar con un escritorio KDE Plasma.

Como es de esperar, esto no elimina ninguna aplicación instalada como Flatpak, AppImage o Snap. Por eso recomendaba, al principio, intentar conseguir todas nuestras aplicaciones preferidas como Flatpak: de esa manera podremos hacer una limpieza total de paquetes específicos del entorno de escritorio que no queremos continuar usando, pero sin renunciar a aquellas aplicaciones de otros entornos de escritorio de las que dependemos por alguna razón.


  1. Lamentablemente, ninguno de esos enlaces ofrece traducciones al español. Si esto supone un problema, puedes hacerte una idea de en qué consisten estos formatos de paquetes en la página de la Wikipedia para Flatpak y su sección “Véase también”. ↩︎

  2. El gestor de pantalla es el programa que gestiona la pantalla de inicio de sesión y carga un entorno de escritorio para el usuario que se identifica. Si se deja activo, y dependiendo de qué gestor se trate, puede tener algún recurso bloqueado en exclusiva y provocar conflictos con la instalación de paquetes o subsistemas de entornos gráficos adicionales. ↩︎

  3. Enlace simbólico, para ser exactos. ↩︎

  4. Por alguna razón, en Fedora 44 Gnome no está correctamente etiquetado y no sale en esa lista. Sin embargo, existe como grupo bajo el nombre gnome-desktop (ver sudo dnf group info gnome-desktop). ↩︎

  5. Si no se reactiva, el comando para reactivarlo manualmente es sudo systemctl enable display-manager↩︎