Las aplicaciones móviles y los servicios y páginas web están constantemente compitiendo por nuestra atención, entre sí y contra nosotros mismos. Esto es algo literal: la economía de la atención es algo que se formuló por prmera vez en la década de 1970, y desde principios de los 2000 forma parte de los principios de diseño de ese stipo de aplicaciones.
Las premisas fundamentales son, más o menos, las siguientes:
La atención de un individuo, y de la sociedad en su conjunto, es un bien escaso. Consumir información utiliza atención. Ocupa recursos. Si un individuo no encuentra información suficiente, o lo suficientemente rápido, se irá a buscar lo que sea a otro sitio. La industria de las tecnologías de la información lleva bastante tiempo adoptando y aplicando este modelo al diseño de las webs y aplicaciones. Y es normal, porque es una forma de hacer aplicaciones de acceso a información más efectivas. Es más, si esas tres premisas se pusiesen siempre a nuestro servicio, como usuarios que somos, el resultado sería fantástico porque tendríamos aplicaciones diseñadas para quitarse de enmedio lo antes posible, dándonos información de forma rápida, precisa y eficiente. Porque nuestra antención es escasa y tenemos que pasar a lo siguiente que sea que tenemos que antender.
...