<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
  <channel>
    <title>Redes Sociales on gvisoc.com</title>
    <link>https://gvisoc.com/tags/redes-sociales/</link>
    <description>Recent content in Redes Sociales on gvisoc.com</description>
    <image>
      <title>gvisoc.com</title>
      <url>https://gvisoc.com/images/site-umina-gs.jpg</url>
      <link>https://gvisoc.com/images/site-umina-gs.jpg</link>
    </image>
    <generator>Hugo -- 0.151.0</generator>
    <language>es-ES</language>
    <managingEditor>gabriel@gvisoc.com (Gabriel Viso Carrera)</managingEditor>
    <webMaster>gabriel@gvisoc.com (Gabriel Viso Carrera)</webMaster>
    <copyright>Gabriel Viso Carrera</copyright>
    <lastBuildDate>Fri, 05 Apr 2024 04:10:38 +0000</lastBuildDate>
    <atom:link href="https://gvisoc.com/tags/redes-sociales/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <item>
      <title>Notificaciones: menos es más</title>
      <link>https://gvisoc.com/posts/notificaciones-menos-es-mas/</link>
      <pubDate>Fri, 05 Apr 2024 04:10:38 +0000</pubDate><author>gabriel@gvisoc.com (Gabriel Viso Carrera)</author>
      <guid>https://gvisoc.com/posts/notificaciones-menos-es-mas/</guid>
      <description>Desactiva tus notificaciones, o casi todas; no son tan importantes y la mayoría ni siquiera son útiles.</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Las notificaciones <em>push</em></strong>, esa característica de las aplicaciones móviles y de escritorio que deberían usar para hacernos saber algún evento importante, pero que utilizan básicamente para <em>interrumpirnos</em>, <strong>están peor que nunca</strong>.</p>
<p>Lo has notado tú, lo he notado yo, y lo recoge The Verge en el artículo &ldquo;<a href="https://www.theverge.com/24119076/ios-android-notifications-focus-modes-scheduled-summary">It&rsquo;s time for a hard reset on notifications</a>&rdquo;: enmedio de notificaciones que querrías recibir porque pudieran interesarte, cada vez más aplicaciones y sitios web insertan notificaciones puramente publicitarias que no tienen otro objectivo que hacerte abrir la aplicación:</p>
<ul>
<li>Hace mucho tiempo que no publicas nada, deja que tus contactos sepan que estás bien.</li>
<li>Hemos seleccionado estas subastas para ti.</li>
<li>Termina tus deberes de Klingon Coloquial, porque un chaval de 13 años de Nebraska está a punto de superar tus logros.</li>
<li>Sólo queda una hora para completar los desafíos diarios de Parky Crunch.</li>
<li>¿Te gusta nuestra aplicación? Escribe una reseña, sólo te llevará 2 minutos.</li>
</ul>
<blockquote>
<p>Todas esas cosas de arriba se podrían completar con un &ldquo;<em><strong>&hellip; y lo que estés haciendo nos importa un bledo</strong></em>&rdquo;.</p></blockquote>
<p>Con esas notificaciones, vuelves a entrar en su aplicación y te arriesgas a caer en el pozo de *hacer scroll *durante un tiempo suficiente para imprimir unos cuantos anuncios para ti, y convertir la atención que has perdido en <a href="https://gvisoc.com/posts/la-economia-de-tu-atencion/">unos pocos ingresos para ellos</a>. Porque cuando abres una de esas notificaciones, el diseño de la aplicación va a <em>tirarte a la cara todo tipo de argucias y estímulos para que te quedes</em>.</p>
<p>Y, mientras tanto, tu trabajo, pareja, amigos, familia, tu libro, la serie o la película que estabas viendo, están desatendidos.</p>
<p>Llevo unos 7 años con pocas notificaciones en mi teléfono más que las llamadas telefónicas, mis bancos, y mensajes personales directos. Empezaba este viaje en agosto de 2017 y daba cuenta de ello en mi podcast &ldquo;<a href="https://podcasts.apple.com/au/podcast/sobre-la-marcha/id1259866113">sobre la marcha</a>&rdquo;; al poco tiempo (mayo de 2018) me daba cuenta de lo que este hecho cambiaba mi forma de relacionarme con mi teléfono móvil. Y no ha habido vuelta atrás.</p>
<p>En resumen:</p>
<ul>
<li><strong>Si no es una llamada, no es tan importante</strong>. Si alguien te necesita <em>ya</em>, lo que tiene que hacer es llamarte. Y si quien te llama no está en tus contactos o, peor, oculta su número, no es importante.</li>
<li><strong>Gestiona tu tiempo y tu atención tú mismo</strong>. Es muy molesto estar tomando un café con alguien y que esa persona esté constantemente mirando de reojo su teléfono móvil, porque no para de vibrar. No seas esa persona. No empeores tus relaciones sociales para cubir la cuota de ingresos por publicidad de algún desconocido al otro lado del mundo.</li>
<li><strong>Decide cuándo entrar en un aplicación tú mismo</strong>, no le des ese poder a ningún desarrollador. &ldquo;<em>¡Hace mucho tiempo que tus contactos no saben de ti!</em>&rdquo; es una forma muy falaz de decir &ldquo;<strong>hace mucho tiempo que no recibimos ingresos de tu actividad y ya es hora de que entres de nuevo en la aplicación</strong>&rdquo;.</li>
<li><strong>La inmensa mayoría de las notificaciones no sirven para nada</strong>. Es un completo despropósito que se te informe de todos los pasos que tu compra sigue desde que haces un pedido hasta que el repartidor te la deja en la puerta, y después un recordatorio de que metas los productos frescos en la nevera, y que luego se te acose para que dejes una reseña. Ése es un ejemplo con el que coincido palabra por palabra con el artículo de The Verge. Ya sé que he puesto un pedido y me considero capaz de abrir una aplicación por mí mismo. Si quiero saber si hay algún cambio, ya sé dónde mirar. Si estoy esperando un paquete de cualquier otro tipo, también: seguro que tengo un enlace de seguimiento para mirarlo cuando yo quiera. No me hacen falta notificaciones.</li>
</ul>
<p>Excepciones notables son las ya mencionadas llamadas telefónicas, mensajes personales de contactos conocidos en aplicaciones de mensajería instantánea, tu cuenta de correo importante (donde recibes información personal, de tus bancos y de tus obligaciones como ciudadano) y la de tu trabajo, de tus bancos por si hay actividad fraudulenta, aplicaciones de autenticación que usan notificaciones&hellip; ¡y poco más! Con esas notificaciones esenciales, personalmente <em>desactivé las notificaciones de más de 60 aplicaciones</em> ya en 2017, momento en el que tenía instaladas unas 75. Y, mientras el número de aplicaciones instaladas ha ido, en general, subiendo, el número de aquellas que pueden enviarme notificaciones han ido, en general, bajando.</p>
<p>Es cierto que hay otras formas de controlar este tipo de interrupciones, y que cada cual ha de tomar su propia decisión, pero personalmente las desactivo sin piedad. Nunca he usado características tipo &ldquo;resumen programado&rdquo; o &ldquo;modos de concentración&rdquo;, porque no son más que soluciones mediocres que los sistemas operativos móviles proporcionan en favor de los desarrolladores de aplicaciones y en contra tuya. Las notificaciones no están a tu servicio, y tenerlas aparcadas para que te distraigan más tarde sólo retrasan el problema. Tú sigues perdiendo tu tiempo y alguien sigue ingresando dinero gracias al tiempo que pierdes&hellip; más tarde.</p>
<p>Desactiva (casi) todas tus notificaciones. En realidad, ni necesitas tantas, ni son tan útiles.</p>
]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>La economía de tu atención</title>
      <link>https://gvisoc.com/posts/la-economia-de-tu-atencion/</link>
      <pubDate>Tue, 02 Apr 2024 05:34:02 +0000</pubDate><author>gabriel@gvisoc.com (Gabriel Viso Carrera)</author>
      <guid>https://gvisoc.com/posts/la-economia-de-tu-atencion/</guid>
      <description>Tu atención es un recurso a explotar.</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Las aplicaciones móviles y los servicios y páginas web están constantemente compitiendo por nuestra atención, entre sí y contra nosotros mismos. Esto es algo literal: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_la_atenci%C3%B3n">la economía de la atención</a> es algo que se formuló por prmera vez <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_la_atenci%C3%B3n#Historia">en la década de 1970</a>, y desde principios de los 2000 forma parte de los principios de diseño de ese stipo de aplicaciones.</p>
<p>Las premisas fundamentales son, más o menos, las siguientes:</p>
<ul>
<li>La atención de un individuo, y de la sociedad en su conjunto, es un bien escaso.</li>
<li>Consumir información <em>utiliza</em> atención. <em>Ocupa</em> recursos.</li>
<li>Si un individuo no encuentra información suficiente, o lo suficientemente rápido, se irá a buscar lo que sea a otro sitio.</li>
</ul>
<p>La industria de las tecnologías de la información lleva bastante tiempo adoptando y aplicando este modelo al diseño de las webs y aplicaciones. Y es normal, porque es una forma de hacer aplicaciones de acceso a información más efectivas. Es más, si esas tres premisas se pusiesen siempre a nuestro servicio, como usuarios que somos, el resultado sería fantástico porque tendríamos aplicaciones <em>diseñadas para quitarse de enmedio lo antes posible</em>, dándonos información de forma rápida, precisa y eficiente. Porque nuestra antención es escasa y tenemos que pasar a lo siguiente que sea que tenemos que antender.</p>
<p>Pero esto no es así casi nunca, porque la mayoría de aplicaciones y webs no se diseñan a nuestro favor. Especialmente si se sostienen mediante anuncios: el dueño de la web o aplicación obtiene más ingresos cuantos más anuncios se nos muestren, y por eso es importante que nos quedemos más tiempo dentro, desatendiendo todo lo demás.</p>
<p>Por ejemplo, las redes sociales comerciales como X (Twitter, hablando claro) o Facebook son famosas provocando que nos desplacemos por la cronología de publicaciones un tiempo obscenamente alto, &ldquo;haciendo <em>scroll</em>&rdquo; sobre una sucesión de contenido que la plataforma va posicionando en base a nuestros intereses. Cuanto más tiempo, mejor. Y luego nos damos cuenta a las 3 de la mañana que llevamos 5 horas viendo vídeos de gatos en Tik Tok.</p>
<p>El problema se complica cuando este tipo de aplicaciones añaden otra premisa, obvia, al conjunto anterior:</p>
<ul>
<li>*Si Gabriel consume otra información de <em>otros</em>,**o hace otra cosa, *otros <em>se llevan su atención: hay que hacer algo.</em></li>
</ul>
<p>Esos &ldquo;otros&rdquo; incluyen tu trabajo, tu familia, tus amigos o el coche que se ha saltado el semáforo en rojo y te va a pasar por encima. Y es básicamente lo mismo que decir que <em>nuestra</em> atención no es tal: es <em>su**recurso a explotar</em>. Este tipo de negocios se autoatribuyen el derecho a disponer de nuestra atención por encima de nuestros propios intereses. <strong>El que nosotros hagamos cualquier otra cosa distinta a <em>scroll</em> en su plataforma</strong>, como deporte, leer, jugar con nuestros hijos, tomar un café prestando atención a quien tenemos en frente, usar otra web o aplicación, <strong>supone un coste de oportunidad</strong> para ellos.</p>
<p>¿Cómo nos mantienen dentro? Calculando qué mostrarnos en cada momento. ¿Cómo nos arrastran dentro si salimos? Mediante notificaciones. Las notificaciones son lo que nos atrae y nos hace asomarnos al pozo.</p>
<blockquote>
<p>Cuando el producto se sostiene mediante anuncios, tus datos personales o tu atención son los recursos a explotar.</p></blockquote>
<p><strong>Desactiva las notificaciones</strong>.</p>
<p>En breve, más sobre estos y otros temas.</p>
]]></content:encoded>
    </item>
  </channel>
</rss>
